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Una reserva privada, reducto de la selva de Paraná

En una zona resguardada de Misiones todavía es posible encontrar árboles gigantes
En estos tiempos en los que la corriente de El Niño marca la agenda y las consecuencias de la deforestación se dibujan como impulsoras de los efectos del cambio climático, aparecen en escena las reservas privadas para conservar ecosistemas.

Este es el caso de la de Papel Misionero, en Misiones, donde hay uno de los últimos ecosistemas en el que aún es posible encontrar árboles gigantes y ambientes en un estado inalterado por la acción de la deforestación.

Dentro del área se encuentran tres comunidades de la etnia Mbya Guaraní -la aldea Jejy (Palmito), Jejy Miní y Mandarina-, que representan a unas 340 personas. En 2011, la empresa firmó un convenio con las comunidades para reconocerles sus tierras y cooperar con el cuidado, la conservación y la preservación del área. En este acuerdo se les cedió a los habitantes 370 hectáreas de superficie para que se asienten y cultiven. De todas formas tienen acceso a toda la reserva.

Las 10.397 hectáreas de superficie de la reserva están cubiertas por bosques nativos primarios. Se ubicada en la colonia Aristóbulo del Valle, en el municipio de El Soberbio, y es una de las propiedades privadas que componen las 253.000 hectáreas de la Reserva de Biosfera Yaboty.

Papel Misionero tiene un patrimonio total de 23.000 hectáreas de tierras. Un 70% es monte nativo, entre la reserva natural cultural y los bosques protectores. Otras 7000 hectáreas están destinadas a la reforestación de pino -el 30 % de su patrimonio- y esto les permitiría autoabastecer solamente un 30% de la materia prima que consume la planta industrial.

Al Nordeste limita con el arroyo Paraíso; al Sudoeste con El Soberbio o Guarambocá; al Norte con la reserva de Uso Múltiple Guaraní, de la Facultad de Ciencias Forestales de la UNAM, y al Sudeste con Colonia La Flor.

Árboles gigantes

En el área hay diversos ecosistemas: lagunas y ambientes de helechos arborescentes, en los que predomina la especie conocida como chachí bravo (Alsophila setosa). También se pueden encontrar timbó gigantes, árbol de grapia “milenaria” (mide 33 metros y su circunferencia es de 9,5 metros) y cedros, entre otros ejemplares únicos de la selva misionera.

En la reserva hay un total de 37 especies de mamíferos. De las emblemáticas y en peligro de extinción albergan al yaguareté, el tapir y la arpía. Se registraron además 243 especies de aves que pertenecen a 43 familias y representan casi el 50% de los tipos identificados en la selva misionera. Se puede avistar el tucán pico verde, el jote real, el pájaro carpintero grande, el bailarín castaño -que se encuentra en peligro crítico a nivel nacional- y la yacutinga, también en peligro de extinción en el país.

La Argentina, con más de 750.000 hectáreas de campos privados destinadas a la conservación de la naturaleza, es, junto con Chile y Brasil, uno de los países de América latina que más superficie protegida tiene bajo la categoría “Reserva natural privada”. Frente a la falta de una iniciativa nacional que cohesione estos esfuerzos, la Fundación Vida Silvestre Argentina está desarrollando el proyecto Fortalecimiento de la Conservación en Tierras Privadas en la Argentina. La idea central es articular e impulsar este movimiento en el país en conjunto con propietarios de reservas y organizaciones de la sociedad civil. Así, por ejemplo, en junio de 2014 nació la Red Argentina de Reservas Naturales Privadas.

Según las metas planteadas en la Convención de Diversidad Biológica, firmadas en 1992 por el gobierno argentino y ratificadas en 1994 por el Congreso Nacional, los países del mundo deberían alcanzar a proteger al menos un 17% de cada región natural terrestre y un 10% de las marinas. En el país, apenas un 7,7% de la superficie terrestre se encuentra bajo alguna categoría de protección.

La diversidad en un área de más de 10.000 ha.

Mamíferos Hay 37 especies. Especialmente de las que están en peligro de extinción: yaguareté, tapir y arpía

Aves Se registraron 243 especies que pertenecen a 43 familias, entre las que se encuentran el tucán pico verde, el jote real, el pájaro carpintero grande. Además hay dos en peligro de extinción: el bailarín castaño y la yacutinga

Flora Hay árboles como el timbó gigantes, el grapia “milenaria” (de 33 metros y 9,5 metros de circunferencia) y el cedro

La Nación

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