Home / Noticias / Más de la mitad del salmón de las pescaderías, con restos de antibióticos

Más de la mitad del salmón de las pescaderías, con restos de antibióticos

Una investigación del Instituto de Tecnología de la Fundación UADE determinó que el 66% de los filetes de salmón rosado importados de Chile que se comercializan en las pescaderías de la ciudad de Buenos Aires contienen presencia de antibióticos.

El salmón rosado es uno de los pescados más consumidos y está asociado a propiedades favorables para contrarrestar enfermedades cardiovasculares, disminuir los niveles de colesterol “malo” y normalizar los triglicéridos.

El estudio asegura que los salmones “presentan residuos de antibióticos superiores al límite permitido por el CODEX Alimentarius Internacional (Código Alimenticio) y pueden provocar consecuencias negativas en la salud de quienes los ingieran”.

Mirá también: Por la “mala prensa”, cayó hasta un 40% la venta de salmón

La muestra se obtuvo tras relevar más de 100 productos en 38 comercios de Capital Federal y hallar que “el 66% de los casos presenta restos de flumequina y, principalmente, clorhidrato de oxitetraciclina, ambos compuestos de los antibióticos utilizados en los criaderos de salmón para contrarrestar las enfermedades que provocan sus muertes”.

En Argentina el consumo de pescado el año pasado fue de 7,2 kilos per cápita. La polémica por el salmón se desató hacia fines de 2015, luego de que el cocinero francés y entonces jurado de MasterChef Christophe Krywonis afirmara que el salmón es peor que una hamburguesa. Otros chefs, nutricionistas y consumidores se sumaron al debate, que llevó a que las ventas de este producto bajaran en las pescaderías porteñas. Sin embargo, hay especialistas que aseguran que los beneficios de este producto son mayores a los potenciales riesgos por su método de producción. “La gente en Argentina se mata con carne, no con salmón”, le dijo entonces a Clarín el médico Alberto Cormillot.

Mirá también: Cormillot: “La gente en Argentina se mata con carne, no con salmón”

“Si bien no se estableció una tendencia general, los barrios de Almagro, Barracas, Belgrano, Boedo, Caballito, Colegiales, Nuñez, Palermo, Parque Chas, Recoleta, Villa Crespo, Villa del Parque y Villa Urquiza fueron los que tuvieron un mayor porcentaje positivo. Mientras que los barrios de Balvanera, Monserrat y San Telmo arrojaron datos negativos”, aseguró Pablo Rosito director del estudio.

Los investigadores, profesores también de la carrera Ingeniería en Alimentos, llegaron a la conclusión de que durante el verano aumenta la cantidad de salmones con presencia de antibióticos. “Tomamos muestras durante todo un año y encontramos resultados positivos en el 77% de los casos analizados en verano, el 63% en primavera y el 41% en invierno”, indicaron.

El estudio asegura además que el consumo no intencional de medicamentos a través de residuos presentes en los alimentos que ingerimos “puede generar una selección de bacterias resistentes a los antibióticos, que en un futuro serán más complicadas de eliminar del organismo ya que contrarrestarán los efectos de las medicinas por lo que la persona afectada sería más propensa a contraer enfermedades”.

Mirá también: Advierten que los antibióticos que le dan al salmón chileno podrían generar “superbacterias”

La mayor cantidad de salmón que se consume en la Argentina “es importada fresca desde Chile cuya industria es sumamente relevante a punto tal que se ha convertido en el segundo productor mundial de este pescado, detrás de Noruega”, precisa el estudio de la UADE.

En el país trasandino los peces se crían en reductos artificiales sobre el mar habilitados por el Estado y, de acuerdo al estudio, “suelen administrarles pesticidas y antibióticos, para controlar las enfermedades”.

Scroll To Top